Un Mañana Mejor — liderazgo para un mejor mañana.
Si usted tiene 25 o más trabajadores de campo, y la mayoría habla español, es probable que ya conozca esto:
No es por falta de interés. La mayoría de los dueños que conozco sí se preocupan por su gente. Lo que pasa es que nadie ha construido el sistema.
Mi abuelo trabajó el campo con el cortito — ese azadón de mango corto que obligaba al hombre a trabajar doblado todo el día. Lo usó por décadas, hasta que su espalda y sus caderas ya no dieron más. Tenía cincuenta y tantos años.
Mi papá me contó esa historia. Y lo que se me quedó grabado no fue nada más el dolor. Fue que nadie nunca vio en él a un técnico — a alguien que podía aprender un oficio, hacerse bueno y crecer. Nomás vieron a un trabajador.
Todavía me topo con ese hombre. Gente que lleva veinte, treinta años haciendo trabajo duro y bien hecho, y que todavía dice: “yo nomás soy un trabajador.”
Eso es lo que esta empresa existe para cambiar. Y no cambia desde abajo. Cambia el día que el dueño decide que desarrollar a su gente es parte del trabajo, no un extra para cuando haya tiempo.
Empiezo en el campo, no en la sala de juntas.
Platico con usted y con su equipo de liderazgo, y también me siento con sus cuadrillas — en español, sin supervisores presentes, para que la gente hable con confianza. Ahí sale lo que de verdad está pasando.
De eso se arma un plan concreto: cómo se comunica la empresa con su gente, qué camino de crecimiento existe para un técnico, y cómo se forma al próximo mayordomo desde adentro en lugar de andarlo buscando afuera.
Llevo más de veinte años en construcción, materiales y jardinería. Soy hijo de trabajadores del campo. Hablo español porque es mi idioma, no porque tomé un curso.
Si algo de esto le suena a su empresa, agende 30 minutos conmigo. Sin presentación, sin compromiso. Y si veo que no le conviene, se lo digo de frente.
O escríbame directo: ed@developthefrontline.com
— Ed Perez, UMM Leadership and Consulting